Una década atrás, la bicampeona mundial Gwen Jorgensen (USA) transitaba la última parte de un enfoque de entrenamiento que le daría el oro olímpico en Río de Janeiro. Una medalla en la Final de la Serie 2016 en Cozumel fue su siguiente logro…y eso fue todo. La campeona se retiró del deporte en pleno cenit.
A esta altura del nuevo ciclo olímpico todo atleta elite tiene una meta principal: llegar a LA 2028. Para Jorgensen, una atleta con tantos logros, la meta es similar; la perspectiva de competir en los Juegos Olímpicos en su país no necesita explicaciones. Pero la visión detrás de esta meta es un tanto diferente en el caso de una atleta cuya posición en el deporte es particular .
“Agradezco a mis psicólogos por su ayuda en el perfeccionamiento de mi identidad que me sirve de anclaje en la vida y en el triatlón,” explicó Jorgensen. “Mi visión se basa en mi identidad, tiene que ver con el esfuerzo, la ejecución y la superación personal. La honestidad, el trabajo duro, la resiliencia, el compromiso y la amabilidad son algunos de mis valores centrales. Estos principios exceden al deporte, son el sustento de mi vida familiar y de mi carácter.”
“Mi foco está en hacer que todo lo que hago valga la pena. Soy audaz y trato de pasar mis límites. A veces es un poco riesgoso cuando, por ejemplo, subo la velocidad a un tempo mayor al que percibo posible, o salto al agua con mi hijo desde el risco.”
Gwen reconoce que volvió al deporte con los relevos mixtos en mente, pero no logró formar el equipo americano para los relevos mixtos de París, en parte porque regresó a una altura avanzada del ciclo de clasificación olímpica.
“Pero después de una sola carrera individual me di cuenta de que había mucho espacio para crecer y eso encendió la llama.”
“El triatlón se siente diferente ahora,” agregó. “es una elección personal que nace del deseo de disfrutar.”
Por lo tanto, para Jorgensen, el éxito ha adquirido un nuevo significado. “Tiene múltiples capas, se basa en la actuación y el resultado, mi pero outcome-based, but mi identidad es el ancla. No puedo controlar lo que hacen los demás o cómo lo hacen, entonces tampoco puedo controlar el resultado, pero sí mi rendimiento. El éxito está en mi esfuerzo y ejecución, en estar presente en cuerpo y mente cuando estoy en familia, y cuando entreno. Para mí, el éxito es hacer lo que me gusta con la gente que quiero a mi lado.”
Gwen es una persona diferente y una atleta diferente a la que ganó el oro olímpico en Copacabana Beach, pero hay algo que no se alteró: sigue siendo una amenaza para los podios de la WTCS.
Luego de su mejor resultado- sexto puesto- en Weihai en su campaña en la WTCS 2024, Jorgensen llegó cuarta en WTCS Yokohama 2025, detrás de Jeanne Lehair (LUX) y las campeonas mundiales Beth Potter (GBR) y Lisa Tertsch (GER).
Una lesión impactó en su temporada y le quitó nuevas oportunidades de luchar por una primera medalla desde 2016. Pero un regreso al podio parece no estar lejos. Gwen está lista para ser su mejor versión en la apertura de la temporada WTCS 2026 en Samarkand.
“El invierno fue largo y corto a la vez. Me recuperé de una cirugía y comencé a entrenar. Ya es abril…increíble. Me emociona volver al ruedo, esta altura de la temporada puede ser impredecible.”
Gwen comenzó su campaña con la Copa de las Américas en Gulfport el mes pasado y ganó la plata. Como dice, “Históricamente, estoy un poco oxidada en mi primera carrera de la temporada, por eso estuvo tan bueno abrirla en USA y subir al podio.”
Pero los podios que están en su mente ahora son de un nivel completamente distinto.
Por supuesto que quiero ganar. Todos queremos ganar. El año pasado comprobé que puedo (volver al podio) si sigo presionando y entrenando con resiliencia.”
Jorgensen cumple años el día del evento de WTCS Samarkand. La tarea de superar a atletas como Tertsch, Potter y la campeona olímpica Cassandre Beaugrand (FRA) es formidable. Pero el circuito es similar al de Yokohama en las dos últimas etapas. Nadar en el lago implica pocos problemas, por lo que no es descabellado sugerir que si Jorgensen vuelve al podio este año, Uzbekistán puede ser el lugar.
A la vez, su mirada es diferente, y se suma a su nueva definición del éxito.
“El éxito es que mi esposo esté en Samarkand, es poco frecuente que esté en las carreras en estos tiempos, y mi regalo de cumpleaños número 40 es que él esté conmigo en una nueva locación. Hay algo que aprecio mucho del triatlón y es poder viajar a nuevos lugares, especialmente con la gente que amo.”
El camino de Gwen Jorgensen a LA está por comenzar, quizás, su camino al podio también, aunque no será lo que defina este nuevo capítulo en su carrera deportiva. No importa cuál sea su posición final, lo que importa es que los triunfos en cualquiera de sus formas, no quedaron en el pasado; más victorias están por venir.