Para celebrar el Día Internacional de la Mujer, el World Triathlon se enorgullece en reconocer a algunas de las mujeres increíbles que forman y fortalecen a nuestro deporte en todo el mundo.
A lo largo de esta serie especial, resaltamos a las mujeres que personifican el espíritu del tema de este año: Dar para ganar. Estas mujeres demuestran que cuando damos nuestro tiempo, conocimiento y apoyo, creamos oportunidades para que otros crezcan y brillen, y lo hacen a través de su liderazgo y compromiso con la comunidad global del triatlón.
Porque cuando damos, ganamos y juntos podemos fomentar equidad de género.
En esta edición hablamos con Yelena Kun, Vicepresidenta del Comité de la Mujer del World Triathlon y líder en el desarrollo del triatlón en Asia Central. Su trabajo continúa abriendo puertas en el deporte para las mujeres y niñas .
¿Cómo ves el liderazgo inclusivo en el deporte en 2026?
Para mí, el liderazgo inclusivo implica que el deporte tiene una mentalidad abierta en los papeles y en la realidad. Significa que una joven de una región pequeña tiene las mismas chances de entrar al deporte que una de una gran ciudad. También significa que las mujeres del deporte no son atletas solamente, también son entrenadoras, especialistas técnicas y líderes que toman decisiones.
En 2026, el liderazgo inclusivo tiene que ver con la capacidad de escuchar. Los y las líderes tienen que entender que hay realidades diferentes. En algunas regiones el tema principal es el rendimiento, y en otros es simplemente la participación. En algunos países todavía estamos construyendo una cultura para la mujer en el deporte, lo que requiere paciencia, respeto por las tradiciones y la valentía de abrir puertas nuevas.
¿Cómo pueden las federaciones dar más apoyo para que jóvenes y mujeres entren y permanezcan en el triatlón?
Primero, acceso. Cuando las jóvenes no ven un entorno seguro y contenedor para iniciarse en el deporte, simplemente no lo intentan. Los programas comunitarios, clubes para principiantes y un ambiente amigable con la mujer son muy importantes.
Segundo, visibilidad. Las niñas necesitan tener modelos a seguir. Cuando ven que mujeres compiten, son entrenadoras y lideran federaciones comienzan a creer que el espacio que también les pertenece.
Tercero, apoyo a largo plazo. Muchas chicas talentosas dejan el deporte porque las cosas se les complican. Educación, expectativas familiares y barreras sociales juegan un papel que no podemos ignorar. Las Federaciones necesitan crear caminos flexibles para que las mujeres regresen al deporte, permanezcan y sigan su trayecto.
En nuestra región hemos aprendido que a veces el primer paso es procurar que las mujeres tengan un lugar seguro para entrenar juntas. De ahí en más todo es posible.
¿Qué progresos has visto con respecto a la equidad de género?
En las últimas décadas era raro ver a una mujer en una posición de liderazgo. Los roles de toma de decisiones eran más que nada masculinos, y el camino para que las mujeres llegaran no era tan claro.
Hoy la situación está cambiando. Vemos a más mujeres trabajando en comités internacionales y participando en cargos de gestión deportiva. Vemos más especialistas técnicas en las competencias y hay más programas estructurados que apoyan la participación y liderazgo femeninos.
Otro cambio importante es que las mujeres se están convirtiendo en modelos a seguir. Cuando las mujeres toman posiciones de liderazgo visibilizan el camino y lo hacen más claro para las próximas generaciones.
Todavía queda un camino largo, pero la dirección es la correcta.
¿Qué legado esperas dejar para las futuras líderes deportivas?
Espero que la nueva generación de mujeres no tengan que gastar tanta energía para demostrar que merecen el liderazgo.
Mi meta es ayudar a crear sistemas para permitir el avance natural de las mujeres de talento, donde se sientan cómodas, preparadas y contenidas para liderar.
Que en diez o veinte años una mujer joven de Asia Central se convierta en Presidente de una Federación o entrenadora de un campeón olímpico, o líder de gestión deportiva internacional y sienta que ese camino siempre estuvo abierto para ella; ese es el legado que deseo dejar.