Para celebrar el Día Internacional de la Mujer, el World Triathlon se enorgullece en reconocer a algunas de las mujeres increíbles que delinean y fortalecen nuestro deporte en todo el mundo.
A lo largo de esta serie especial, resaltaremos a las mujeres que personifican el espíritu del tema de este año: Dar para ganar. Con su liderazgo, tutorías, y compromiso con la comunidad global del triatlón, estas mujeres demuestran que cuando damos nuestro tiempo, conocimiento y apoyo, creamos oportunidades para que otros crezcan y brillen.
Ganamos cuando damos. Cuando damos juntos, ayudamos a forjar equidad de género.
En esta edición, hablamos con Charlotte Bonin, atleta olímpica que se convirtió en guía paralímpica y que ahora es entrenadora nacional de la Federación Italiana de Triatlón. Su trayectoria en el deporte elite le ha dado una perspectiva única para el trabajo en equipo, liderazgo y capacidad para guiar a la nueva generación de atletas.
¿De qué manera tu trayectoria de atleta olímpica que pasó a ser guía paralímpica y ahora es entrenadora nacional ha formado tu filosofía?
Mi camino de atleta a guía y entrenadora ha sido uno de profundo crecimiento personal y evolución deportiva.
Como atleta olímpica me enfocaba en mí misma: mi preparación, mi rendimiento y cada detalle que podía controlar. Era como una máquina, cada aspecto tenía como objetivo lograr el mejor resultado posible.
Cuando cumplí mis metas, la vida me ofreció la posibilidad de incursionar en otro capítulo deportivo. Me convertí en los ojos de una atleta con discapacidad visual y me puse a su entero servicio para que juntas alcanzáramos la excelencia. Nuestro éxito no dependía únicamente en habilidad técnica y física, si no en el lazo de confianza que pudimos construir.
Esa experiencia me enseñó a descubrir mi lado más humano, uno que nunca se había expresado en el deporte. Aprendí a cambiar el foco de “yo” a “nosotras,” para abocarme a las necesidades de otra persona y para encontrar esa sincronicidad esencial para rendir al máximo como equipo.
Después de los Juegos Paralímpicos de París 2024, mi hija tenía casi dos años, sentí que era el momento para permitirme descansar del deporte elite como atleta y guía. Pero mi pasión se mantenía así que comencé a desempeñarme como entrenadora.
Gracias al apoyo de FITRI y de mi grupo deportivo Fiamme Azzurre, entré como entrenadora en el para programa y después en el programa Sub23. Mi meta actual es la de guiar a atletas jóvenes de la mejor manera posible y ofrecerles todo lo que aprendí hasta ahora.
Mi filosofía de entrenamiento se basa en la empatía, confianza y creencia de que el rendimiento aumenta cuando la persona detrás de un atleta se ve y se apoya.
¿Cuáles son las fortalezas propias de las mujeres que entrenan a atletas de alto rendimiento?
Pienso que las entrenadoras mujeres pueden aportar sensibilidad y empatía.
Esto no significa que seamos más débiles o permisivas, pero { en general, solemos tener una perspectiva que es más amplia, que ayuda a cuidar al atleta como un todo y equilibrar la dimensión humana con las necesidades del rendimiento y el resultado.n
Las mujeres tienden a tener buenas habilidades para escuchar y comunicar, y eso ayuda a crear lazos profundos con los atletas y con el equipo. Esto puede promover un ambiente de trabajo calmo y efectivo en el que los atletas se sienten apoyados y comprendidos.
From my own experiences as an athlete, guide and now coach, I have learned to recognise emotional signals and manage them with care, always with the aim of supporting and enhancing performance.
¿De qué manera puede el deporte crear caminos más claros para las entrenadorass?
Básicamente encontrando caminos que las visibilicen y promoviendo su acceso a la educación.
Cuando las generaciones más jóvenes ven más mujeres en roles técnicos y de liderazgo, comienzan a reconocer que ese camino es posible para ellas también. Los modelos a seguir son muy poderosos.
A la vez, programas de educación accesibles y bien estructurados pueden dar a las mujeres las herramientas que necesitan para crecer y establecerse en el mundo del entrenamiento, lo que hace que sus caminos sean más transparentes y menos fragmentados.
Los entornos de trabajo necesitan ser inclusivos, y las técnicas y habilidades no deben depender del género. Aspectos como la maternidad, por ejemplo, tienen que ser respetados e integrados con flexibilidad, no ser vistos como obstáculos.
¿Cuál es tu mayor motivación al mentorear a la próxima generación?
El deporte para mí siempre fue una escuela de vida, lo que más me motiva es la oportunidad de pasar todo lo que sé y que me enseñó.
El deporte enseña disciplina, organización y la habilidad de creer en uno mismo en los momentos más difíciles. Experimenté muchos éxitos a l lo largo de mi carrera, pero también hubo momentos malos que me enseñaron mucho y me ayudaron a crecer.
Mi meta actual es inspirar a atletas jóvenes y ayudarlos a entender que el compromiso y la consistencia son esenciales para cumplir metas. El camino puede ser empinado y desafiante, pero es lo que hace que el resultado final sea tan gratificante.

Este Día Internacional de la Mujer es celebrado por el World Triathlon reconociendo a las mujeres que siguen formando nuestro deporte con su liderazgo, mentoría y acción. Porque cuando una mujer da, toda la comunidad gana
Esta serie liderada por el World Triathlon y el Comité de la Mujer del World Triathlon ceebra a las mujeres cuyas contribuciones continúan delineando un futuro más inclusivo y equitativo para el triatlón en el mundo